lunes, 14 de diciembre de 2009

Capítulo 5.

--> Claudia.

-¿Perdona?
-Vaaaaamos.. No te hagas la tonta, sabes tan bien como yo lo que eres.
-Está bien.. Suponiendo que yo fuera un "Ángel", ¿tú como lo sabrías?
Soltó una carcajada al oír mis palabras.
-Veamos.. -Se acercó a mi mientras hablaba. - Digamos que estás rodeada de una luz.. Una luz azul clara por el centro, rosa pálido por los bordes. Y tus ojos.. -Clavó la mirada en mi.- Todavía no se han vuelto todo lo azules que podrían, siguen siendo demasiado oscuros..
-¿Qué sabes de nosotros?
-Todo.
-¿Por qué?
-Porque soy como tú.

--> Max.

Supongo que todavía no podía decir que me iba acostumbrando a su ausencia.. Pero bueno, sabía que tarde o temprano tendría que hacerlo.
Me pasaba la mayor parte del tiempo sin hacer nada.. Mirando los angelitos y su carta, enfin, todo recuerdo de ella.
Esa tarde, como de costumbre, estaba en el jardín escuchando todo sonido a mi alrededor, sin hacer nada.
-Max, ¿podemos hablar?
No me había percatado de su presencia hasta que había hablado.
-Claro, empieza.
-Quizás baje a la Tierra.
-¿Por qué? ¿Ha pasado algo? ¿Está bien ella?. -Me alarmé demasiado.
-No ha pasado nada, tranquilízate. Simplemente tengo que bajar a hacer unas..-Frunció el ceño.- Cosas.
Estudié su expresión, desechando la idea de preguntarle que cosas.
-Y bueno.. Supongo ue no me dejarás quedarme aquí solo..¿Verdad?
-Ese es el caso.. Te.. Te voy a llevar con nuestros padres..
-¡¿Qué?!¡Ni hablar! -Mis ojos se abrieron lo máximo posible.
Nuestros padres.. Los que nos habían dejado al cargo de Steve, sin ayuda alguna, como si no les importaramos, aunque bueno, así era..Porque claro, el reinado del Cielo era más importante que nosotros, que lo único que haríamos con ello sería molestarles.
Sí, eran los "Reyes" del cielo, los que se encargaban de todo.
-No voy a dejarte aquí solo.
-¡Prefiero estarlo!
-No.
-Bajaré contigo.
-Sabes que no puedes.
-¿Cómo lo sabes?
-Las leyes lo dicen.
-¿Las leyes?¡Me importan una mierda las leyes!
Suspiré, intentando calmarme.
-¿Cuándo piensas bajar?
-Mañana cuando te despiertes ya no estaré.
-De acuerdo, la conversación ha terminado.
Dicho esto me di media vuelta y eché a andar tranquilimante hacia el interior de la casa.
No pensaba ir con ellos, me negaba.¿Por qué iban a estar pendientes de mi cuando NUNCA se habían preocupado los más mínimo? Y aunque lo estuvieran, eso no iba a cambiar las cosas.
Aunque quedaba una opción..
En realidad, sólo las leyes decían que los menores de 19 no podíamos bajar a la Tierra. Era una prohibición, pero no negaba que no se pudiera, que fuera imposible hacerlo.
Eché a correr hacia mi habitación, reuniendo todas mis pequeñas pertenencias en una bolsa. Sentí los pasos de Steve entrar en su habitación, el momento que yo aproveché para escabullirme de allí.
Salí a un ritmo rápido, evitando hacer todo ruido posible. Afortunadamente Steve no salió de su habitación, lo que me permitió desplazarme hasta los Límites del Cielo.

--> Claudia.

El reloj de una farmacia marcaba las 22:30.
Me encontraba paseando por el parque donde había aparecido al bajar.
¿Scarlett un Ángel? Se supone que todos los Ángeles nos conociamos, en cierta manera. Nuestas mentes estaban compuestas como por miles de estrellas, unidas por un lazo muy fino, aunque incapaz de romperse.Cada vez que un Ángel dejaba de existir, la estrellas que le pertenecía se apagaba, desapareciendo al instante.
Me senté en un banco, con las manos en los bolsillos y la mirada perdida, cuando alguien tocó mi hombro desde atrás, suave.
-¿Claudia?

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